Martes, 7 de Septiembre del 2021

Beneficios de la Técnica Alexander

¿Cómo es qué la Técnica Alexander beneficia en tantas cosas?

La Técnica Alexander, desarrollada por Frederick Matthias Alexander (Tasmania 1869- Londres 1955), es un proceso de reeducación psicofísico, es decir, esta técnica ve al hombre como un ser integral, sin divisiones entre cuerpo, mente y emociones. Es así que los hábitos en cualquiera de estos ámbitos repercuten en toda actividad que desempeñamos. Sin embargo, no somos conscientes de esta relación y reaccionamos de manera automática a los estímulos que nos rodean, con base en los hábitos adquiridos inconscientemente por imitación y por la tendencia a pensar en obtener un fin sin pensar en los medios por los cuales podemos lograrlo de la manera más eficiente y más sana.

Sólo para hacer más clara la idea de reeducación psicofísica, separaré el término psicofísico en los aspectos que lo integran.

Por una parte, en el aspecto “físico”, está reestablecer la integridad de la columna como cuando éramos pequeños (hasta los 3 o 4 años), cuando había ligereza, movimiento sano con facilidad, conservando la unidad de la columna. Al interferir con dicha unidad se afecta el trabajo equilibrado de las estructuras musculares y óseas y del sistema nervioso, esto provoca que algunas partes trabajen en exceso y otras hagan menos de lo debido. Así mismo, el desequilibrio de la columna afecta el funcionamiento de los órganos internos, generando problemas de salud, tales como, mala digestión, presión arterial alta, dolores de cabeza, etc.

En cuanto a la parte “psico”, es mucho más amplia y compleja, se refiere a lo mental, emocional y, si se quiere, a lo más trascendental y/o espiritual. En esta explicación, me centraré en lo mental y emocional. Frederick Matthias Alexander (Tasmania 1869- Londres 1955), quien originó esta técnica, se dio cuenta de que el deseo de llegar al fin, nos hace reaccionar de manera inconsciente y automática, lo cual provoca un mal funcionamiento de la persona, exceso de tensión psicofísica, así como, involucrar aspectos que no son necesarios. Por ejemplo, nos han enseñado a equiparar trabajo con sobresfuerzo, que para conseguir una meta tenemos que “esforzarnos”, pero de una manera errónea. Hay un exceso de tensión mental y física, la cual implica apretar el cuello y los hombros, sin embargo, como expliqué anteriormente, esto interfiere con la eficiencia y la facilidad de movimiento.

Es difícil transmitir en un escrito breve la relación y el funcionamiento integral de estos conceptos, y el por qué la Técnica Alexander es útil en tantos aspectos de la vida, (se necesita más tiempo y la asesoría de un profesor certificado en Técnica Alexander), por eso, me parece significativo compartir lo siguiente:

En 1973 el Dr. Nikolaas Tinbergen dedicó parte de su discurso de aceptación del premio Nobel de medicina para hablar de los notables descubrimientos de Frederick Matthias Alexander. En él narra cómo después de haber tomado clases con Alexander, Tinbergen notó una sorprendente mejoría en cosas tan diversas como la presión arterial, en la profundidad de la respiración y del sueño, en una sensación de alegría generalizada, y de mayor capacidad de atención, mayor resiliencia hacia las presiones externas, así como mejoría en la habilidad de tocar un instrumento de cuerda. De esa manera, dice Tinbergen, pudo comprobar algunas de las, aparentemente, afirmaciones fantásticas sobre la Técnica Alexander, sobre que muchos problemas de bajo rendimiento y de una variedad de males mentales y físicos pueden mejorar, en algunos casos, de manera sorprendente, al enseñarle a la musculatura a funcionar diferente, logrando una redistribución y economía en el uso de la musculatura del cuerpo. Dice Tinbergen, “Si bien nadie afirmaría que el trabajo de Alexander es una panacea en todos los casos, no cabe duda de que a menudo tiene efectos profundos y beneficiosos, tanto en la esfera mental como en la física. "

Es así que, si reestablecemos el uso sano de la columna como base del funcionamiento del nuestro organismo y cambiamos la actitud mental y emocional con respecto al deseo de llegar al fin, podemos obtener beneficios en ámbitos de la vida tan diversos como: las artes escénicas; los deportes; para profesionistas con altos niveles de tensión mental y física; como apoyo en la rehabilitación por lesiones derivadas del mal uso o por accidentes; para las mujeres durante el embarazo, el parto y la lactancia y, desde luego, en aspectos más sencillos de la vida cotidiana.

La mejor forma de comprobar por uno mismo estas “…aparentemente, afirmaciones fantásticas sobre la Técnica Alexander, es tomando clases con una persona certificada.

¡Te invito a vivir la experiencia de la Técnica Alexander para mejorar tu vida y sentirte más plena!