Lunes, 13 de Septiembre del 2021

¿Cómo te sientes en tu trabajo?

La Técnica Alexander en el ámbito laboral.

 

En la mayoría de las oficinas y centros de trabajo, las condiciones pueden imponer a las personas grandes demandas de muy diversa índole: por una parte, espacios reducidos, muebles y herramientas de trabajo que propician hábitos de postura poco sanos; por otra, horarios de trabajo muy largos, en los cuales la cantidad de tiempo no es correspondiente con la capacidad de producción, la calidad y la salud física, emocional y laboral de sus empleados. Además, quizá, una de las más importantes, la gran presión por cumplir objetivos en lapsos cortos de tiempo, así como una gran competitividad, es decir, lo que Alexander llamó el deseo de llegar al fin que genera un gran desequilibrio mental, emocional y físico en las personas, lo que comúnmente se llama estrés crónico. Todo esto puede provocar exceso de cansancio mental, emocional y físico (psicofísico), lo cual genera problemas de salud muy diversos: del sistema músculo-esquelético, dolores de cabeza, cuello y espalda; gastritis, colitis, úlceras; estrés y trastornos mentales.  Esto lleva a un ambiente laboral tenso, bajo rendimiento y la pérdida de muchas horas de trabajo por problemas relacionados con el exceso de tensión en el ámbito laboral, además de la interferencia en la relación trabajo-familia.

Generalmente, las personas piensan en los males que los aquejan como físicos o mentales, de una forma separada. Frederick Matthias Alexander se dio cuenta que esto no es así, observó la unidad del ser humano y que, en la mayoría de los casos, estos malestares son psicofísicos (mentales, emocionales y físicos) y se deben de abordar poniendo atención a la persona de manera integral.

El exceso de tensión generado por el deseo de llegar al fin y la organización errónea de la columna vertebral interfieren con lo que Alexander llamó el control primario, que es una relación dinámica, siempre cambiante entre el cuello, la cabeza y la espalda, y demostró que la manera en que utilizamos esta relación determina la coordinación, el equilibrio, la calidad del movimiento, el funcionamiento del organismo y la salud en general. Esto es debido a que en este punto converge el sistema nervioso, es decir, la información del cerebro al cuerpo y viceversa. Al apretar en el cuello se comprime la columna vertebral y, como dije anteriormente, el sistema nervioso.  Además, esto interfiere con el equilibrio y el funcionamiento de las estructuras musculares y óseas, por lo tanto, con la libertad de movimiento, con la respiración y, en general con un desempeño adecuado.

Los otros componentes del equilibrio psicofísico, los aspectos mentales y emocionales, también están afectados por la compresión del cuello, dado que se desata la reacción conocida como “pelear o huir”, en la cual nos sentimos amenazados. Vivir continuamente en esta sensación de “amenaza” genera estrés crónico. Además, está el deseo de llegar al fin que nos impide observar qué pasa con nosotros al llevar a cabo una tarea determinada. Estos dos aspectos limitan la capacidad de acción, de pensamiento y de creatividad.

Por experiencia propia sé que las personas que se encuentran en un ambiente psicofísico saludable son más productivas, más creativas, más optimistas, están más abiertas a aprender y a emprender, tienen más y mejores relaciones interpersonales, están más satisfechas con su vida y con su trabajo, son más resilientes y tienen mejor salud.

Como he dicho, es difícil transmitir la sutileza y la amplitud de alcance de la Técnica Alexander en un escrito, sin embargo, espero que éste transmita algo de por qué esta técnica ofrece una solución integral. La mejor manera de corroborarlo es tomando clases con una persona certificada. Mientras llega tu momento, te invito a probar hacer pausas en tu trabajo, en las cuáles pongas atención a ti, a tu respiración, al contacto de la planta de tus pies con el piso, al espacio que te rodea para encontrar cierta relajación psicofísica y tengas espacio de preguntarte si habrá otras formas de completar la tarea que tienes ante ti, es decir, modificar la idea que tienes con respecto a llegar al fin.

¡Suerte!