Lunes, 12 de Julio del 2021

Ejercicio Físico

La Técnica Alexander ofrece beneficios diversos y significativos para las personas que realizan deportes, tanto de forma amateur como profesional, ya sea para prevenir lesiones, mejorar la coordinación, la fuerza sana y, por lo tanto, el desempeño.

Hacer ejercicio es sano, sin embargo, la forma en que lo realizamos puede ser perjudicial. ¿lo has pensado? Puede haber lesiones por accidentes al practicar un deporte o en la vida cotidiana, pero también se producen perjuicios por exceso en el entrenamiento o por hábitos que interfieren con la coordinación y el uso sano. Los hábitos de exceso o falta de tensión se vuelven parte de uno mismo, ya no los notamos y los incorporamos en todas las actividades que realizamos, la Técnica Alexander te ayuda a ver esos patrones y brinda las herramientas para modificarlos. La idea central de esta técnica es reconocer que el uso de uno mismo -mente, cuerpo y emociones- afectan el funcionamiento.

Vivimos en una cultura que, en general, valora y favorece el “esfuerzo”, el problema es que se ha equiparado el trabajo y el esfuerzo con sobreesfuerzo. La tensión no es mala, lo que es erróneo es, tanto el exceso como la falta de tono muscular, necesitamos tensión muscular en las partes necesarias y por el tiempo requerido para estar erguidos y para llevar a cabo nuestras actividades. El mal uso de sí mismo implica desuso de unas partes y sobre uso de otras, para que este uso sea sano, la Técnica Alexander busca reestablecer el equilibrio del control primario (la relación cuello-cabeza-espalda), en una relación dinámica que se adapta constantemente de acuerdo a lo que estemos haciendo y que determina el funcionamiento de la persona completa. Esta reorganización, al soltar los músculos y las articulaciones, favorece la coordinación. También libera el sistema nervioso y la respiración, lo cual favorece un mejor desempeño. Estos dos puntos aunados a la mayor capacidad de atención, nos permite dar las instrucciones mentales a los aspectos que llevan a cabo la acción y/o las que queremos ejercitar y cerciorarnos de que verdaderamente estemos haciendo el trabajo de manera sana, con concordancia entre la intención, la acción realizada y el resultado. Un mejor uso de uno mismo permite un esfuerzo sano para una mayor eficiencia.

El proceso de pensamiento en acción que propicia la Técnica Alexander te ayuda a mejorar tu rendimiento al:

·         Mejorar el balance y la coordinación.

·         Mejorar la respiración.

·         Reducir el exceso de tensión.

·         Promoviendo libertad de movimiento.

·         Facilitando la recuperación de lesiones y previniéndolas.

·         Haciendo que la práctica de tu disciplina sea más consciente y plena.