Ejercicio Físico
La
Técnica Alexander ofrece beneficios diversos y significativos para las personas
que realizan deportes, tanto de forma amateur como profesional, ya sea para
prevenir lesiones, mejorar la coordinación, la fuerza sana y, por lo tanto, el
desempeño.
Hacer
ejercicio es sano, sin embargo, la forma en que lo realizamos puede ser
perjudicial. ¿lo has pensado? Puede haber lesiones por accidentes al practicar
un deporte o en la vida cotidiana, pero también se producen perjuicios por exceso
en el entrenamiento o por hábitos que interfieren con la coordinación y el uso
sano. Los hábitos de exceso o falta de tensión se vuelven parte de uno
mismo, ya no los notamos y los incorporamos en todas las actividades que
realizamos, la Técnica Alexander te ayuda a ver esos patrones y brinda las
herramientas para modificarlos. La idea central de esta técnica es reconocer
que el uso de uno mismo -mente, cuerpo y emociones- afectan el funcionamiento.
Vivimos
en una cultura que, en general, valora y favorece el “esfuerzo”, el problema es
que se ha equiparado el trabajo y el esfuerzo con sobreesfuerzo. La tensión no
es mala, lo que es erróneo es, tanto el exceso como la falta de tono muscular, necesitamos
tensión muscular en las partes necesarias y por el tiempo requerido para estar
erguidos y para llevar a cabo nuestras actividades. El mal uso de sí mismo
implica desuso de unas partes y sobre uso de otras, para que este uso sea sano,
la Técnica Alexander busca reestablecer el equilibrio del control primario (la
relación cuello-cabeza-espalda), en una relación dinámica que se adapta
constantemente de acuerdo a lo que estemos haciendo y que determina el
funcionamiento de la persona completa. Esta reorganización, al soltar los
músculos y las articulaciones, favorece la coordinación. También libera el
sistema nervioso y la respiración, lo cual favorece un mejor desempeño. Estos
dos puntos aunados a la mayor capacidad de atención, nos permite dar las instrucciones
mentales a los aspectos que llevan a cabo la acción y/o las que queremos
ejercitar y cerciorarnos de que verdaderamente estemos haciendo el trabajo de
manera sana, con concordancia entre la intención, la acción realizada y el
resultado. Un mejor uso de uno mismo permite un esfuerzo sano para una
mayor eficiencia.
El
proceso de pensamiento en acción que propicia la Técnica Alexander te
ayuda a mejorar tu rendimiento al:
·
Mejorar
el balance y la coordinación.
·
Mejorar
la respiración.
·
Reducir
el exceso de tensión.
·
Promoviendo
libertad de movimiento.
·
Facilitando
la recuperación de lesiones y previniéndolas.
·
Haciendo
que la práctica de tu disciplina sea más consciente y plena.