¡Inspírate al barrer!
“...A Beppo le gustaban estas
horas antes del amanecer, cuando la ciudad todavía dormía. Le gustaba su
trabajo y lo hacía bien. Sabía que era un trabajo muy necesario.
Cuando barría las calles, lo
hacía despaciosamente, pero con constancia; a cada paso una inspiración y a
cada inspiración una barrida. Paso—inspiración—barrida.
Paso—inspiración—barrida. De vez en cuando, se paraba un momento y miraba
pensativamente ante sí. Después proseguía paso—inspiración—barrida.”
“…—Ves, Momo —le decía, por
ejemplo—, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle larguísima. Te
parece tan terriblemente larga, que nunca crees que podrás acabarla.
Miró un rato en silencio a su
alrededor; entonces siguió:
—Y entonces te empiezas a dar
prisa, cada vez más prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle no
se hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, empiezas a tener miedo, al final
estás sin aliento. y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer.
Pensó durante un rato.
Entonces siguió hablando:
—Nunca se ha de pensar en toda
la calle de una vez, ¿entiendes? Solo hay que pensar en el paso siguiente, en
la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el
siguiente.
Volvió a callar y reflexionar,
antes de añadir:
—Entonces es divertido; eso es
importante, porque entonces se hace bien la tarea. Y así ha de ser.
Después de una nueva y larga
interrupción, siguió:
—De repente se da uno cuenta
de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta cómo ha
sido, y no se está sin aliento.”
Momo, Michael
Ende.
Este
personaje, Beppo Barrendero, además de maravilloso y encantador, es sabio y ¡sumamente
alexandriano! Hace su trabajo pensando en los medios por los cuales,
pone atención a su respiración y al espacio que le rodea. En este
fragmento de Momo todo esto está descrito, a mi parecer, en una bella
forma. Es posible barrer así y, verdaderamente, se vuelve una oportunidad de
trabajar en uno mismo, en una actividad divertida y creativa, en vez de ser
algo que tienes que hacer, así lo hago yo.
Como he dicho anteriormente, también está
el uso sano y eficiente del cuerpo. Generalmente, las personas barren
utilizando sólo los hombros, desconectándolos del resto del cuerpo, quitándoles
todo el apoyo y compensan con sobre esfuerzo en la parte superior del tronco. En
cualquier actividad que realicemos debemos pensar en mi completa(o), en
este caso, es evidente que necesitamos a las piernas y a los pies para el
desplazamiento, pero no se incluyen claramente para el apoyo y como parte
fundamental del movimiento. Puedes intentar estar consciente del contacto de la
planta de los pies con el piso, mantener las articulaciones de las piernas
libres e incluirlas en la acción, como si te mecieras, así te utilizas tú
completa(o), no sólo los hombros, liberándolos del trabajo excesivo. Además,
puedes poner atención a tu respiración y al espacio que te rodea, con ello,
desarrollarás la habilidad de poner atención a los medios por los cuáles
obtienes un fin, lo cual te permite cuidarte y, tal vez, encontrar
inspiración en actividades cotidianas.
¡Te invito a probarlo!