Propósito de Año Nuevo: ¡Liberarme del pánico escénico!
El
pánico escénico es una condición humana, casi universal, no sólo de los
artistas escénicos. Casi cualquier persona que tenga que hacer una actuación,
una presentación o una negociación importante, ya sea un artista escénico, un
atleta, empresario, investigador, educador, etcétera, ha experimentado algo de
ansiedad en algún momento, antes de una presentación pública.
En
parte esto es porque queremos brindar y compartir algo que consideramos valioso.
Sin embargo, el aspecto más importante, desde la perspectiva de la Técnica
Alexander, es el “deseo de llegar al fin” (hacer las cosas bien y rápido sin
estar atentos a qué pasa conmigo al hacerlo), que está muy arraigado en
nosotros por la educación y esto es una idea mental. Para mejorarlo o, por lo
menos, atenuarlo, necesitamos modificar nuestros patrones de pensamiento. Hoy
te voy a compartir algunas formas de empezar a trabajar en ello:
1. Necesitas una preparación psicofísica
cotidiana. Cada día, practica la inhibición antes de empezar tu actividad, o sea, no
empieces de manera automática e inconsciente, sólo porque tienes que hacerlo,
haz una pausa para pasar al siguiente punto.
2. Conecta con el gozo de hacer lo que
haces, es decir,
estudias, entrenas, escribes tu presentación, o lo que implique tu actividad,
porque te gusta, no por ser el mejor, por ganar o por convencer a alguien.
3. Hazte consciente de ti y de tu entorno, antes y mientras llevas a cabo tu
actividad (estudiar, practicar, escribir, etcétera). Esto tiene un efecto
psicofísico: la respiración se libera y se hace más profunda, te da
tranquilidad y claridad mental y disminuye el exceso de tensión física.
Son
pasos sencillos, pero efectivos y poderosos si son practicados consciente y
regularmente. Y, como decía Alexander: “Si cuidas los medios, el fin se cuida
por sí mismo”, es decir, vas a tener mejores resultados.
¡Te invito a hacer la prueba! Y te deseo
una práctica y una presentación más consciente, plena y gratificante.