Propósitos conscientes con la Técnica Alexander.
Para
estas fechas, lo más seguro, es que ya hayas hecho tus propósitos de Año Nuevo.
Como dije la semana pasada, la mayoría de éstos tienen que ver con hábitos: erradicar,
mejorar o adquirir nuevos hábitos, para mejorar nuestra calidad de vida. Es
importante destacar que estas intenciones pueden ser en cualquier ámbito de la
vida, por ejemplo, cómo nos relacionamos con otras personas y no solamente, los
propósitos más comunes como hacer ejercicio, etcétera.
¿Los
hiciste conscientemente? ¿Cómo lo haces?
Con
la inhibición (hacer una pausa) como el primer paso. Esto te permite
observar cómo te sientes al plantearte un nuevo propósito, preguntarte si lo
deseas hacer verdaderamente, si es por el deber ser, si es realmente importante
para ti, si es demasiado desafiante o si es realista, etcétera. En este
momento, pon atención a ti misma(o), a tu respiración y a el espacio alrededor
de ti. Si te sientes cómoda(o), bien, adelante. Si no, ¿puedes plantearte un
propósito nuevo o el mismo de una manera más asequible?
Vuelve
a observar cómo te sientes. Si necesitas, repite el proceso. Como estamos lidiando
con nuestros hábitos, puede ser que esta repetición haga que se modifique la
sensación de incomodidad por ir hacia algo nuevo o que decidas escoger uno más
viable por el momento. Así puedes elegir tus objetivos o propósitos más
conscientemente. De todos modos, como con la Técnica Alexander estamos
desarrollando la conciencia de nosotros mismos, este proceso de observación es
permanente, por lo que, quédate tranquila(o), los puedes ajustar o modificar
cuando sea necesario para tu bienestar.
¡Haz una pausa, respira y escoge
conscientemente tus propósitos para una vida más sana y plena!