Propósitos de Año Nuevo y la Técnica Alexander.
En
esta época del año, muchas personas reflexionan en lo sucedido en al año que
está por terminar y en los planes y propósitos para el siguiente. Éstos
últimos, en general, tienen que ver con hábitos que queremos cambiar,
mejorar, erradicar o crear algunos nuevos y, también, proponernos nuevas metas,
todo ello con miras a tener una mejor calidad de vida. Pero, ¿por qué no
logramos esos propósitos y metas? Pues
precisamente, ¡porque se trata de nuestros hábitos! Aquí es donde la
Técnica Alexander también nos puede ayudar en esto, con ella adquirimos
herramientas para observarlos, hacernos conscientes de ellos y, si elegimos,
modificarlos. Lo primero es la inhibición -hacer una pausa- y decidir
conscientemente qué queremos hacer ante cualquier estímulo. De esta manera,
puede ser más amable ir modificando nuestros hábitos porque vamos valorando
cada situación momento a momento, sin sentir una carga demasiado pesada por una
determinación radical y definitiva. Como seres humanos, flaqueamos a veces,
pero podemos volver a intentarlo.
Si
entre tus propósitos de Año Nuevo está hacer más ejercicio, por ejemplo, la
práctica de la Técnica Alexander también te puede ayudar a que tu uso sea más
sano y, así, prevenir lesiones al mejorar la coordinación y reducir el exceso
de tensión mental (deseo de llegar al fin) y físico (utilizar las partes
necesarias con el trabajo adecuado).
Puedes
incluir en tus propósitos de Año Nuevo hacer más reposo consciente y
constructivo (posición semisupina) para reestablecer tu equilibrio psicofísico
que te da mayor serenidad, claridad mental y reduce el exceso de tensión
física. Este estado más armonioso puedes revalorar y/o renovar tus intenciones,
metas y propósitos.
¡Feliz Año Nuevo!
Lleno de propósitos y elecciones
conscientes para una vida más plena y más saludable.