Martes, 7 de Diciembre del 2021

Trabajar en mi mismo

Como dije en el blog del 1º de noviembre, la Técnica Alexander es un sistema de reeducación porque la persona que la aprende es activa, se hace responsable de su desarrollo y de su aprendizaje, tanto en las sesiones como en el tiempo entre ellas.

En las clases se observan los patrones psicofísicos del estudiante que pueden estar causando dolores o limitando su desempeño en cualquier actividad, con base en esto, la profesora le muestra maneras más sanas y eficientes de llevar a cabo las actividades y la forma de seguir trabajando en sí mismo.

Lo primero para trabajar en ti, es observar y cuestionarte tus hábitos psicofísicos, preguntarte de una manera fresca y honesta si la forma en que respondes a los estímulos, tanto internos, como externos, es la más sana y eficiente, si es la que quieres en este momento o sólo respondes así por costumbre o porque así te enseñaron, etcétera. Esto te da la oportunidad de escoger más conscientemente, en cada momento, cómo quieres actuar, incluso puedes decidir que, en esta ocasión, vas a seguir con tu hábito. Cuando eres conscientes de un hábito, disminuyes su poder sobre ti.

Después o además (porque lo ideal es hacer ambas cosas al mismo tiempo y constantemente), darnos instrucciones mentales para permitir que el cuello y los hombros estén libres, que la columna mantenga su integridad; estar atentos al contacto de la planta de los pies con el piso y los glúteos con la silla (si estás sentada(o)). Estar consciente de tu respiración, del espacio alrededor de ti, arriba, abajo, a los lados, así como, de los sonidos que llegan a ti. Sin forzarlo, solamente pensar en todo ello suave y frecuentemente, así aprendemos a poner atención a uno mismo, a cómo nos sentimos, qué está pasando con nosotros cuando respondemos a un estímulo o llevamos a cabo una acción, para elegir más conscientemente nuestro actuar, para nuestro bienestar. Así se completa el círculo de observación-darte instrucciones-elección… Las actividades se vuelven más interesantes y las podemos realizar de una manera más creativa.

Puede tomar algún tiempo, pero con la práctica podemos mejorar nuestra coordinación general y libertad de movimiento, disminuir o eliminar el dolor y recuperar la claridad en nuestro pensamiento.

¡Te invito a intentarlo!